06/06/09

Vida

Dos historias de vida con un buen final
Publicado por jorgellop en Mayo 25, 2009
Catalina es una matrona que trabaja en un campo donde hay mucha confusión pero gracias a Dios, a su formación cristiana que le dieron sus padres y a la que recibe en el Opus Dei tiene “la alegría de poder aportar un granito de esperanza a muchas personas que viene a mi consulta en situaciones verdaderamente angustiosas”
En la entrevista recogida en la revista Palabra, nos habla de varios casos:
“Una madre embarazada que ya tenía un hijo síndrome de Down. La ayudé todo lo que pude en su segundo embarazo, que fue muy complicado. Se negó en todo momento a hacerse pruebas que no fueran las habituales, porque había decidido aceptar con alegría el hijo que Dios le mandara, sano o enfermo. Tuve la alegría de tocar por primera vez a su hijo, que nació por cesárea: era un niño precioso, perfectamente sano, al que no volví a ver hasta siete años después, paseando por la calle.
-Mira –le dijo la madre al niño- esta señora es la primera persona que te tomó en brazos cuando naciste.
-¿Ah sí? –respondió el niño-¿Es ésta por la que me pides que rece siempre?

Catalina cuenta que un día entró en la consulta una mujer cuya cara recordaba vagamente. Llevaba en los brazos una niña de cinco días.
“Toma –me dijo- aquí tienes a tu niña. Te la he traído para que la conozcas, ya que es más tuya que mía.
Poco después recordé quién era: una chica joven con la que había estado hablando largo y tendido varios meses atrás. Vino a la consulta completamente decidida a abortar. Tan decidida que ya tenía la maleta hecha para irse de casa con su hijo pequeño, abandonando a su marido.
Procuré transmitirle confianza en Dios y en ella misma. Le dije que aquel hijo que veía como un estorbo para sus planes personales sería, por el contrario, la gran solución para todas las dificultades. También le aseguré que si se abandonaba en las manos de Dios, Él la ayudaría.
“Tenías razón –me dijo- Dios me ha ayudado. ¡Y cómo! Todos los problemas que tenía con mi marido se han solucionado; y además está como loco con su niña”